Llueve que te cagas. Desde ayer. Caminé dos cuadras, con mi paraguas, hasta que paso a ser un paraguas concavo. No encontré taxis, paso un BMW a las chapas y me empapó, y llegué a la facu y no tenía clases.
she: No sé lo que quería, aquel día estaba muy enfadada.
he: Pero estabas muy sexy, ¿sabes? Empapada por la lluvia, y tuve un impulso loco de tumbarte bajo la superficie lunar y cometer una depravación interestelar contigo.